Cómo desatascar un lavabo: la guía completa
El tapón del lavabo casi nunca está donde la gente lo busca, y por eso los productos químicos fallan tanto
Nueve de cada diez lavabos atascados se arreglan quitando la válvula del desagüe o desmontando el sifón. Ninguna de las dos cosas necesita fontanero, y las dos cuestan menos que un bote de desatascador.
El lavabo se atasca de pelo, y el pelo no se disuelve
Casi todo lo que la gente prueba con un lavabo atascado está pensado para otro problema. Los desatascadores del supermercado atacan grasa; el agua hirviendo derrite grasa; el bicarbonato con vinagre remueve grasa blanda. Y en un lavabo de baño lo que hay dentro no es grasa.
Es pelo. Pelo enredado con jabón, espuma de afeitar y pasta de dientes, que forma una madeja compacta y elástica agarrada a la cruceta del desagüe. No se derrite ni se disuelve. Se saca o se rompe, y eso significa medios mecánicos.
Por eso el orden que funciona en el lavabo empieza donde casi nadie mira: la propia válvula del desagüe.
Si tu problema es el de la cocina, el tapón es otro y el método también: lo tratamos en cómo desatascar el fregadero.
Primero comprueba que el tapón es tuyo
Treinta segundos que ahorran una tarde. Abre los grifos de la casa uno a uno y observa.
Si solo falla el lavabo y la ducha, la cocina y el inodoro tragan con normalidad, el tapón está cerca: válvula, sifón o el primer metro de tubería. Ese es el caso de este artículo y lo resuelves tú.
Si falla más de un desagüe, si al vaciar el lavabo sube agua por la ducha, si el inodoro burbujea o si el vecino de abajo anda igual, el atasco está más abajo, en la bajante o en la arqueta. Ahí no llegas con nada de lo que tengas en casa, y los productos que eches se quedarán estancados encima del tapón atacando tu tubería. Puedes ver qué es una bajante y qué hacer ante una arqueta sifónica atascada.
Los cuatro sitios donde está el tapón
Casi siempre en el primero.
La válvula del desagüe. La tapa metálica que sube y baja, click-clack o de cadenilla. Debajo tiene una cruceta o un vástago donde el pelo se engancha y se acumula durante meses. Es el punto número uno, con diferencia.
El propio desagüe, justo debajo. Los dos primeros centímetros de tubo, donde el jabón se compacta contra las paredes hasta dejar un paso del grosor de un lápiz.
El sifón. La curva bajo la pila. Por su forma es la trampa natural de todo lo que pesa: anillos, tapones de pasta de dientes, pelo apelmazado. Explicamos qué es un sifón y por qué es imprescindible aunque dé problemas.
El tubo de pared. Si has llegado hasta aquí y sigue sin bajar, el tapón está en el tramo horizontal que va hacia la bajante. Eso ya pide sonda, y muchas veces profesional.
Cómo desatascar un lavabo paso a paso
1. Saca la válvula del desagüe
El paso que se salta todo el mundo y el que resuelve la mayoría de los casos. Sin herramientas y en un minuto.
Los sistemas más comunes:
- Click-clack. Presiona para que suba y desenrosca la tapa girándola. Algunas salen tirando en seco, con firmeza.
- De cadenilla. Afloja bajo la pila la varilla que la acciona y el tapón sale entero.
- Rejilla fija atornillada. Un tornillo central bajo la tapa; se quita con destornillador plano.
Cuando salga, es probable que venga con la madeja enganchada. Si no, mete unas pinzas de depilar largas o un gancho hecho con una percha de alambre y saca lo que haya. Enjuaga con agua caliente y prueba.
2. Tapa el rebosadero antes de usar la ventosa
Este detalle es la diferencia entre que la ventosa funcione o no. El lavabo tiene un agujerito en la parte alta, el rebosadero, conectado por dentro con el desagüe. Si no lo tapas, la ventosa bombea aire por ahí y no hace vacío.
Tápalo con un trapo húmedo bien apretado o con cinta americana. Deja dos o tres dedos de agua, los suficientes para cubrir la goma. Y entonces sí: quince o veinte movimientos verticales firmes, sin levantar la ventosa entre golpe y golpe. Al terminar, tira de golpe.
Si el agua se va con un gorgoteo, ya está. Deja correr el grifo caliente un par de minutos para arrastrar lo que se haya soltado.
3. Desmonta el sifón
Suena a fontanero y no lo es. Es la operación más eficaz de la lista.
- Cubo debajo, o palangana. Lo que hay dentro no es agua limpia y huele.
- Desenrosca las dos tuercas de plástico a mano, en sentido contrario a las agujas del reloj. Si están duras, alicates con un trapo de por medio para no marcar ni partir el plástico.
- Saca el sifón y vacíalo. Límpialo por dentro con un cepillo de botellas o con agua a presión.
- Aprovecha para mirar el tubo que entra en la pared. Si ves el tapón ahí, sácalo con el gancho.
- Monta al revés. Aprieta a mano, con firmeza pero sin forzar: es plástico y se pasa de rosca con facilidad.
- Abre el grifo con el cubo todavía debajo y comprueba que no gotea por las juntas.
Si tu lavabo tiene sifón de botella (un cilindro en vez de una U), aún más fácil: se desenrosca la parte inferior como un tarro y se vacía sin desmontar nada más.
4. Sonda o cable de fontanero
Si tras el sifón sigue sin tragar, el tapón está en el tubo de pared. Una sonda manual de tres o cinco metros cuesta poco en cualquier ferretería.
Métela por la salida del desagüe, no por la pila, y gírala mientras avanzas. Cuando notes resistencia, sigue girando sin empujar a lo bruto: la idea es enganchar y arrastrar el tapón, no compactarlo más adelante. Saca despacio y con un trapo a mano.
Con sonda eléctrica ten cuidado en tuberías de PVC antiguas y en instalaciones con muchos codos: es fácil perforar o atascar la propia sonda.
Lo que no deberías hacer
- Echar químico con el lavabo lleno de agua. El producto no llega al tapón, se queda flotando y se pasa horas atacando las juntas y la tubería. Achica primero.
- Mezclar productos. Sobre todo lejía con amoniaco o con desatascadores ácidos: genera gases tóxicos en un baño que suele ser el cuarto peor ventilado de la casa. Si ya has echado uno, no eches otro encima.
- Meter la mano en agua con producto. Guantes, siempre.
- Usar agua hirviendo en PVC. Por encima de los 60 °C el PVC se reblandece y las juntas se deforman. Con la del grifo bien caliente basta.
- Insistir con la sonda cuando algo no cede. Si notas que topas con una pared dura y no avanza nada, probablemente estés en un codo. Forzar ahí es como acaban muchas tuberías rotas dentro del muro.
Sobre los remedios caseros
El bicarbonato con vinagre funciona, pero no para lo que la gente cree. Sirve como mantenimiento mensual y para los olores; con un tapón ya formado, la efervescencia no tiene fuerza mecánica suficiente. Queda muy bien en vídeo y no mueve una madeja de pelo.
Lo comparamos con el resto de opciones en desatascador casero: qué funciona y qué no, donde está el orden real de eficacia de cada remedio.
Cuándo llamar a un profesional
- Cuando fallan varios desagües a la vez o el agua sube por otro sitio al usar el lavabo.
- Cuando el atasco vuelve en menos de una semana.
- Cuando ya has desmontado el sifón y sigue sin bajar.
- Cuando hay olor a alcantarilla además del atasco: eso apunta a la bajante, no al lavabo.
- Cuando el problema afecta a varios pisos, porque entonces es de la comunidad.
En Pociten desatascamos lavabos en Madrid y toda la Comunidad, con sonda o con máquina según dónde esté el tapón, y con inspección con cámara cuando el atasco es recurrente y hay que ver qué pasa dentro del tubo. Si es de madrugada y el agua se está saliendo, entra por urgencias 24 horas.
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