Si alguna vez has visto las tuberías debajo del fregadero o del lavabo, habrás notado ese tubo que hace una curva hacia abajo antes de conectar con la pared. Eso es el sifón. Parece una pieza sin mucha importancia, pero sin ella, el olor del alcantarillado entraría directamente a tu casa. Aquí te contamos cómo funciona, qué tipos existen y qué hacer cuando da problemas.
¿Qué es un sifón y cómo funciona?
Un sifón es un dispositivo de la instalación de fontanería que crea un cierre hidráulico mediante una columna de agua. Su forma en U (o en P, dependiendo del tipo) hace que siempre quede agua retenida en el punto más bajo del tubo. Esa agua actúa como barrera: impide que los gases del alcantarillado, que son malolientes y en algunos casos incluso tóxicos, suban por la tubería y salgan por el desagüe del lavabo, el fregadero o la ducha.
El principio es genial en su sencillez: cada vez que usas el grifo o la ducha, el agua nueva empuja la columna de agua que hay en el sifón, la renueva y vuelve a crear el cierre. Mientras el sifón tenga agua, los olores no pasan.
¿Dónde hay sifones en una vivienda?
En prácticamente todos los puntos de desagüe. Los más visibles son:
💧 Bajo el lavabo del baño.
💧 Bajo el fregadero de la cocina.
💧 En el desagüe de la bañera o de la ducha (aunque en estos casos suelen ser sifones integrados en el bote sifónico o en la tapa del sumidero).
💧 En el fondo del inodoro (el propio diseño del WC incluye un sifón integrado en la cerámica).
💧 En las arquetas sifónicas del exterior, que funcionan con el mismo principio pero a nivel de la red de saneamiento.
Tipos de sifones
Sifón en U o en botella
Es el más habitual bajo los lavabos y fregaderos. El tubo baja, hace una curva en U y vuelve a subir antes de conectar con la tubería de la pared. Son sencillos, baratos y fáciles de desmontar para limpiarlos. Los hay de PVC, de PVC flexible (más cómodos de instalar) y de latón cromado para instalaciones vistas donde importa la estética.
Sifón en P
Similar al anterior pero con la salida horizontal en lugar de hacia arriba. Se usa cuando la conexión con la pared está a la misma altura que el desagüe del aparato. Son muy comunes en instalaciones americanas y cada vez más frecuentes en reformas contemporáneas.
Bote sifónico
Es una caja sifónica en la que convergen varios desagües (ducha, lavabo, bañera...) antes de conectar con la tubería principal. Muy habitual en baños antiguos españoles. Tiene la ventaja de que centraliza todo en un punto, pero también tiene el inconveniente de que cualquier problema afecta a varios aparatos a la vez. Si el bote sifónico se atasca o se seca, todos los desagüe conectados a él pueden empezar a oler.
Sifón de suelo o de ducha
Son los que van integrados en los platos de ducha o en los sumideros de suelo. Tienen un cierre hidráulico similar al de los sifones convencionales, aunque con menos capacidad de retención de agua. Por eso son más susceptibles a secarse si el baño no se usa durante tiempo.
Problemas más habituales con los sifones
Sifón seco: mal olor sin atasco visible
Si un desagüe empieza a oler a alcantarilla pero el agua baja sin problema, el sifón probablemente está seco. Esto ocurre cuando un aparato no se usa durante mucho tiempo (una ducha de invitados, un lavabo secundario...) y el agua que tenía retenida se evapora. La solución es tan sencilla como abrir el grifo y dejar correr el agua durante unos segundos para volver a llenar el sifón.
Sifón atascado: el agua no baja o va muy lenta
Es el problema más frecuente. En los sifones de lavabo, suele acumularse pelo y restos de jabón. En los de fregadero, grasa y restos de comida. La solución más efectiva es desmontar el sifón, limpiar su interior y volver a colocarlo. Si no quieres desmontarlo, también puedes probar con la ventosa o con agua caliente y bicarbonato como primer paso.
Sifón con fuga
Si detectas que hay agua goteando bajo el lavabo o el fregadero, puede que las juntas del sifón estén desgastadas. En la mayoría de los casos basta con apretar las tuercas o cambiar las juntas de goma, que son muy baratas. Si el sifón en sí está agrietado o roto, habrá que sustituirlo.
Sifón con efecto de succión
A veces, cuando se vacía el inodoro o una bañera grande, el agua desaparece del sifón del lavabo. Eso ocurre porque la presión negativa generada en la tubería aspira el agua. Suele ser señal de que la ventilación de la red no es correcta y conviene que lo revise un técnico.
¿Cuándo cambiar el sifón?
Los sifones de PVC son muy duraderos, pero con el tiempo pueden volverse porosos o agrietarse. Si notas fugas persistentes aunque cambies las juntas, o si el plástico está amarillento y frágil, es mejor cambiarlo directamente. El coste del material es mínimo y la instalación es sencilla si tienes algo de maña. Si no, cualquier fontanero lo resuelve en menos de media hora.
Si el problema no está en el sifón sino más adentro en la tubería, necesitarás un servicio de desatasco de tuberías profesional. En Desatascos Pociten estamos disponibles para ayudarte cuando lo necesites.







