Altura del desagüe del lavabo, el fregadero y la lavadora
Las alturas a las que se suele dejar cada toma de desagüe en la pared, por qué no las fija ninguna norma y qué problemas da equivocarse
La altura del desagüe no se decide en la pared, se decide en el sifón: la toma tiene que quedar por debajo de su salida para que el agua caiga sola.
La toma del desagüe del lavabo se suele dejar a 50-60 cm del suelo, la del fregadero a 45-60 cm y la de la lavadora, con su sifón, a una altura que permita que la manguera haga el punto alto entre unos 60 y 100 cm, según lo que diga el fabricante. Ninguna norma española fija estas alturas: son medidas de práctica habitual y la regla que manda es otra. La toma tiene que quedar por debajo de la salida del sifón, con caída hacia la pared. A partir de ahí, cada aparato tiene sus matices.
Por qué la altura del desagüe depende del sifón
El Código Técnico de la Edificación, en su documento de evacuación de aguas (DB-HS 5), regula el diámetro mínimo de cada derivación, el cierre hidráulico de los sifones y la pendiente de los tubos. Lo que no hace es decir a cuántos centímetros del suelo va cada toma. Esa cota la decide el fontanero en función del aparato que se va a colgar.
La lógica es sencilla. Debajo del lavabo o del fregadero hay un sifón que retiene un poco de agua para cortar los olores (si quieres el detalle, lo contamos en qué es un sifón). De ese sifón sale un tubo que entra en la pared. Ese tubo tiene que ir siempre bajando hacia la pared, nunca subiendo. Si la toma queda más alta que la salida del sifón, el agua se queda parada en el tramo y el desagüe acaba atascándose.
Por eso conviene saber qué sanitario y qué mueble vas a poner antes de cerrar la pared. Un lavabo suspendido, uno con pedestal y uno sobre encimera no dejan el sifón a la misma altura.
Tabla de alturas habituales de cada desagüe
Estas son las cotas que se suelen usar en vivienda, medidas desde el suelo terminado hasta el eje de la toma. Sirven como referencia; la ficha técnica del sanitario o el manual del electrodoméstico tienen la última palabra.
| Aparato | Altura habitual de la toma | Diámetro habitual | Si está mal colocada |
|---|---|---|---|
| Lavabo suspendido o sobre mueble | 50-60 cm | 32-40 mm | Alta: contrapendiente y agua retenida. Baja: caída larga que puede vaciar el sifón |
| Lavabo con pedestal | 45-55 cm, oculta tras el pie | 32-40 mm | Se ve el tubo o el sifón no cabe detrás del pie |
| Fregadero de cocina | 45-60 cm | 40 mm | Alta: el sifón no tiene caída y la grasa se queda. Baja: poco problema si hay ventilación |
| Lavadora (punto alto de la manguera) | 60-100 cm según fabricante | 40 mm | Baja: sifonamiento, se vacía mientras carga. Alta: la bomba sufre y queda agua en el tambor |
| Lavavajillas (punto alto de la manguera) | Por encima de la base, bajo la encimera; máximo según manual | 40 mm | Baja: retornos de agua sucia del fregadero. Alta: la bomba no expulsa toda el agua |
| Bidé | Por el suelo o en pared a poca altura (unos 15-25 cm) | 32 mm | Si queda alta, el sifón del bidé no tiene sitio debajo |
Los diámetros son los que se instalan con más frecuencia y cumplen los mínimos del CTE. Si quieres ver de dónde salen y qué medidas existen, en medidas y diámetros de los tubos de PVC tienes las tablas completas.
Altura del desagüe del lavabo
Con un lavabo suspendido, el borde suele quedar a 80-85 cm y el sifón de botella baja unos 20-25 cm desde la válvula. La salida del sifón queda entonces por encima de los 55-60 cm, y una toma a 50-55 cm permite que el tubo entre en la pared con caída.
Con pedestal, la toma se baja un poco para que el sifón quede escondido detrás del pie. Si el lavabo va sobre un mueble, hay que pensar también en los cajones: una toma a 60 cm puede chocar con el cajón superior.
Lo que da problemas es la toma alta. El tubo del sifón sube para llegar a la pared, el agua se estanca en ese tramo y el lavabo empieza a tragar lento con pelo y jabón acumulados. Cambiar el sifón por uno de salida regulable a veces lo arregla; si no, hay que bajar la toma.
Altura del desagüe del fregadero de cocina
En cocina, la encimera suele ir a 85-90 cm y la cubeta tiene unos 18-20 cm de fondo. Una toma entre 45 y 60 cm deja hueco para el sifón y para la conexión del lavavajillas, que muchas veces se hace en una toma lateral del propio sifón del fregadero.
El fregadero arrastra grasa, y la grasa se queda allí donde el agua va despacio. Un desagüe de cocina con poca caída se atasca antes que uno de baño. Si además tiene que recoger el lavavajillas, conviene que la toma no quede justa de altura.
Altura del desagüe de la lavadora
Aquí lo que cuenta es el punto más alto de la manguera, no tanto la toma. La manguera tiene que subir por encima del nivel máximo del agua dentro del tambor y después bajar al desagüe. La mayoría de fabricantes pide que ese punto quede entre unos 60 y 100 cm del suelo, pero cada modelo da su rango en el manual.
Si la manguera queda demasiado baja, aparece el sifonamiento: el agua sale del tambor por su propio peso mientras la máquina carga. La lavadora gasta más agua, lava peor y en algunos modelos salta un error de llenado. Si queda demasiado alta, la bomba de desagüe trabaja forzada y puede dejar agua en el tambor.
La toma en pared debe llevar sifón propio y tener un diámetro holgado para que la manguera entre con aire alrededor. Si la metes ajustada y sellada, se pierde esa entrada de aire y el problema vuelve. Si tu lavadora no desagua bien, repasa también el desagüe de la lavadora atascado.
Lavavajillas y bidé
El lavavajillas funciona igual que la lavadora: la manguera hace una curva alta, normalmente sujeta bajo la encimera, y luego baja hasta la toma del sifón del fregadero o a una toma propia. Si esa curva no existe, el agua sucia del fregadero puede volver al lavavajillas. El manual marca la altura máxima de esa curva; muchos fabricantes la sitúan en torno al metro.
El bidé es el caso contrario. Su desagüe va bajo, por el suelo hacia el bote sifónico o por la pared a poca altura. Si la toma queda alta, el sifón no tiene espacio debajo del aparato.
Qué pasa si la altura del desagüe está mal
Una toma mal colocada casi nunca da la cara el primer día. Los síntomas aparecen con las semanas:
Desagüe lento y atascos repetidos. Es lo típico de la toma alta. El tubo trabaja en contrapendiente y cada vez retiene más restos.
Malos olores. Si la toma está muy baja y el tubo cae en vertical un buen tramo después del sifón, el agua que baja puede arrastrar el cierre hidráulico. Es el llamado autosifonamiento: el sifón se queda vacío y el olor de la red entra en casa.
Ruidos y gorgoteos. Cuando el agua baja y arrastra aire de los sifones cercanos, se oye un gluglú en el lavabo o en la ducha. Las causas y cómo localizarlas están en gorgoteo en tuberías.
Retornos. El agua de la lavadora sale por el plato de ducha o el fregadero devuelve agua al lavavajillas. Suele ser una mezcla de altura, falta de ventilación y algún atasco aguas abajo. Lo explicamos en por qué sale agua por la ducha cuando uso la lavadora.
Si estás en plena reforma
Antes de alicatar, marca en la pared el eje de cada toma con el sanitario y el mueble ya elegidos, y comprueba en la ficha técnica a qué altura queda la salida del sifón. Mover una toma con la pared abierta cuesta poco. Con el azulejo puesto, ya es una obra.
Si la instalación ya está hecha y el lavabo traga lento, huele o la lavadora se vacía sola, en Pociten revisamos alturas, sifones y pendientes y corregimos lo que haga falta con nuestro servicio de fontanería en Madrid. Te damos presupuesto cerrado y sin compromiso antes de tocar nada. Llámanos al 647 376 782.
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