Logo Desatascos Pociten
Servicio 24 Horas
Abierto 365 días al año
Guía completa sobre arquetas de saneamiento

QUÉ ES UNA ARQUETA: TIPOS, FUNCIONES Y MANTENIMIENTO

Aprende qué es una arqueta de saneamiento, qué tipos existen y por qué su mantenimiento es fundamental para evitar atascos y malos olores.

QUÉ ES UNA ARQUETA: TIPOS, FUNCIONES Y MANTENIMIENTO
Pociten8 Marzo 20265 min de lectura

QUÉ ES UNA ARQUETA: TIPOS, FUNCIONES Y MANTENIMIENTO

P

Desatascos Pociten

Expertos en desatascos y pocería

Arquetas de saneamiento: todo lo que necesitas saber para mantenerlas en perfecto estado

Si alguna vez has tenido un atasco serio en casa o en tu comunidad de vecinos, es muy probable que el técnico haya mencionado la arqueta. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Para qué sirve? ¿Cuántos tipos hay? En este artículo te lo contamos todo de forma clara, sin tecnicismos innecesarios.


¿Qué es una arqueta de saneamiento?

Una arqueta es una cámara de registro, generalmente de forma cúbica o rectangular, que se instala en los puntos estratégicos de la red de saneamiento de una vivienda o edificio. Sirve como punto de acceso a las tuberías para poder inspeccionarlas, limpiarlas o desatascarlas sin tener que romper el suelo o las paredes.


Están enterradas o embutidas en el suelo y tienen una tapa (normalmente de hormigón, fundición o PVC) que permite abrirlas cuando es necesario. En una vivienda unifamiliar típica puede haber varias arquetas distribuidas por el jardín, el garaje o cerca de la cocina y los baños.


¿Para qué sirve una arqueta?

Su función principal es facilitar el acceso a la red de saneamiento, pero también cumple otras funciones importantes:


💧 Cambiar la dirección de las tuberías: cuando el recorrido del saneamiento tiene que girar, la arqueta hace de punto de unión entre tramos.


💧 Conectar varias tuberías: cuando llegan varias bajantes o derivaciones al mismo punto, la arqueta las recibe y las conduce hacia la red general.


💧 Separar aguas: en algunos casos, las arquetas sirven para separar aguas fecales de aguas pluviales antes de que lleguen al alcantarillado.


💧 Retener olores: las arquetas sifónicas llevan un sifón incorporado que impide que los gases del alcantarillado suban hacia el interior de la vivienda.


Tipos de arquetas más habituales


Arqueta a pie de bajante

Es la que se coloca justo donde termina la bajante vertical del edificio, antes de conectar con la red horizontal enterrada. Su misión es recibir las aguas que bajan por la bajante y redirigirlas correctamente. Es uno de los puntos donde con más frecuencia se producen atascos, especialmente en edificios antiguos con bajantes de fibrocemento o hierro.


Arqueta de paso o de registro

Se instala en los tramos horizontales de la red, cada cierta distancia, para facilitar el acceso a las tuberías enterradas. No tienen ninguna función de separación ni de retención: simplemente sirven para poder meter una máquina de desatasco o una cámara si hay un problema en ese tramo. Es la más básica y también la más común.


Arqueta sifónica

Lleva un sifón integrado en su interior, que crea un cierre hidráulico. Ese cierre impide que los gases y malos olores del alcantarillado suban hacia la red interior del edificio. Se suelen colocar antes de la conexión con la red municipal. Si tu baño huele a alcantarilla, puede ser que la arqueta sifónica esté seca o atascada. En ese caso, es recomendable echar agua para reponer el sello y llamar a un técnico si el problema persiste.


Arqueta de aguas fecales

Recibe exclusivamente las aguas negras del inodoro y las conduce hasta la red de alcantarillado. En sistemas de saneamiento separativo (que separan aguas fecales de pluviales) son imprescindibles y están diferenciadas de las arquetas de aguas grises o pluviales.


Arqueta de aguas pluviales

Recoge el agua de lluvia que llega a través de los canalones y la lleva a la red de pluviales. En muchos municipios, la normativa obliga a separar estas aguas de las fecales, y la arqueta pluvial es el primer elemento de esa separación.


Arqueta de aguas de desagüe con sifón de obra

Son similares a las sifónicas pero construidas in situ con hormigón o ladrillo. Se usan en instalaciones antiguas o en obras de mayor envergadura. Requieren más mantenimiento porque el sello hidráulico puede romperse si no se usan durante un tiempo.


¿Cómo saber si una arqueta está atascada?

No siempre es fácil detectarlo antes de que el problema vaya a más. Pero hay señales que avisan:


➡️ El agua tarda mucho en bajar por los desagües de la vivienda o se queda estancada.


➡️ Aparece mal olor en los desagües o en el exterior de la vivienda, cerca de donde está la arqueta.


➡️ Al abrir la tapa de la arqueta, el nivel del agua está visiblemente alto o hay residuos flotando.


➡️ En comunidades de vecinos, varios pisos tienen problemas de desagüe al mismo tiempo.


Mantenimiento de arquetas: ¿con qué frecuencia?

Depende del uso y del tipo de instalación, pero como norma general:


En viviendas particulares, con revisar y limpiar las arquetas cada dos o tres años suele ser suficiente. Si hay árboles cerca cuyos raíces puedan penetrar en las tuberías, lo recomendable es acortar ese plazo.


En comunidades de vecinos y locales comerciales (especialmente hostelería), la limpieza debería ser anual como mínimo. La acumulación de grasa, pelos y residuos en estos casos es mucho mayor y los atascos pueden ser más frecuentes y más graves.


En Desatascos Pociten ofrecemos servicios de limpieza y mantenimiento de arquetas tanto para particulares como para comunidades. Si tienes dudas sobre el estado de las tuyas, llámanos y hacemos una inspección.


¿Quién es responsable de la arqueta en un edificio?

Esta es una pregunta que genera bastante confusión. En términos generales:


Las arquetas que están dentro de la parcela privada son responsabilidad del propietario o de la comunidad de vecinos. Las que están en la vía pública o conectadas directamente a la red municipal son responsabilidad del Ayuntamiento.


Si tienes dudas sobre dónde acaba tu responsabilidad y dónde empieza la del municipio, lo más recomendable es llamar a un técnico. En muchos casos, lo que parece un problema de la red pública es en realidad un atasco en una arqueta privada, y viceversa.

La arqueta es la puerta de acceso al sistema de saneamiento. Conocerla y mantenerla bien es la diferencia entre detectar un problema a tiempo o encontrarte con una inundación en el sótano.

¿Necesitas ayuda profesional?

Si el problema persiste o prefieres dejarlo en manos de expertos, nuestro equipo está disponible 24/7 para ayudarte.