Desagüe de la caldera de condensación: qué hacer si no tienes
Por qué la caldera de condensación necesita evacuar agua ácida, cómo resolverlo cuando no hay un desagüe cerca y qué pasa cuando el tubo de condensados se atasca
El tubo de condensados es la pieza más barata de la caldera y la que más avisos provoca en invierno: se hiela, se atasca o pierde pendiente, y la caldera se para.
Si no tienes desagüe para la caldera de condensación, las soluciones habituales son tres: llevar el tubo de condensados con pendiente hasta el desagüe más cercano (fregadero, lavadora o bajante) pasando por un sifón, instalar una bomba de condensados que eleve el agua hasta un desagüe lejano o más alto, o añadir un neutralizador cuando el vertido no va a la red de saneamiento. Lo que no se debe hacer es sacar el tubo a la fachada y dejar que gotee a la calle.
Este problema aparece mucho al cambiar una caldera antigua por una de condensación: la vieja no necesitaba desagüe y estaba colgada en un tendedero, un pasillo o un armario lejos de cualquier tubería de evacuación. Vamos por partes.
Por qué la caldera de condensación necesita desagüe
Una caldera convencional expulsa los humos calientes, con el vapor de agua de la combustión incluido. La de condensación los enfría dentro de un intercambiador para aprovechar ese calor, y al enfriarse el vapor se convierte en agua. Por eso rinde más, y por eso gotea.
Ese agua, el condensado, no es agua limpia. Arrastra parte de los gases de combustión y sale ácida, con un pH que suele quedar por debajo de 5. No es peligrosa al tacto, pero con el tiempo corroe metales, mancha piedra y hormigón y no debe ir a cualquier sitio.
La cantidad depende del uso y de la temperatura de trabajo: en verano, solo con agua caliente sanitaria, es poca; en un día frío con la calefacción encendida muchas horas, la caldera puede producir varios litros. Si no tiene por dónde salir, el agua se acumula en el sifón interno y la caldera se bloquea con un error.
Qué opciones hay si no tienes desagüe cerca
Llevar el tubo hasta otro desagüe
Es la solución más sencilla y la que se usa en la mayoría de viviendas. Se tiende un tubo de plástico desde la salida de condensados de la caldera hasta el desagüe más próximo:
- El sifón del fregadero o del lavabo, mediante una toma lateral.
- El desagüe de la lavadora o del lavavajillas.
- La bajante de la vivienda, si pasa cerca.
Dos condiciones para que funcione. El tubo tiene que bajar con pendiente constante, sin tramos que suban ni bolsas donde se quede agua. Y la conexión tiene que hacerse a través de un sifón, para que los olores del saneamiento no lleguen a la caldera ni a la cocina. Muchas calderas llevan ya su propio sifón y el fabricante indica cómo conectar la salida, a veces con una unión abierta para que no se produzca sifonamiento. Cómo funciona un sifón y por qué evita los olores está en qué es un sifón.
Si el tubo tiene que recorrer varios metros, puede ir por el exterior del mueble, por un zócalo o empotrado. En recorridos largos conviene un diámetro algo mayor que el de la salida de la caldera, para que no se atasque con cualquier residuo.
Bomba de condensados
Cuando el desagüe más próximo está lejos, o está por encima de la caldera (por ejemplo, la caldera en un sótano o en un cuarto sin tuberías), el agua no puede bajar sola. Para eso existe la bomba de condensados: un pequeño depósito con un flotador que, al llenarse, bombea el agua por un tubo fino hasta un desagüe que puede estar a varios metros o más arriba.
Lo que hay que saber antes de elegirla:
- Necesita un enchufe junto a la caldera.
- Hace un ruido breve cada vez que arranca.
- Hay que limpiarla de vez en cuando, porque el depósito acumula restos.
- Si la bomba falla, el agua se acumula y la caldera se para. Muchas tienen un contacto de alarma que puede conectarse a la caldera para que se detenga antes de rebosar.
Neutralizador de condensados
Es un cartucho o depósito relleno de un material alcalino, normalmente gránulos minerales, por el que pasa el condensado antes de salir. El material reacciona con el ácido y sube el pH del agua. Se usa sobre todo cuando el vertido va a un sitio que no es el saneamiento general, como un pozo o una fosa séptica, en instalaciones de mucha potencia o donde la normativa local lo exige. Los gránulos se gastan y hay que reponerlos cada cierto tiempo.
En un piso normal que vierte a la red de saneamiento no siempre es obligatorio, pero lo decide el instalador según la potencia de la caldera y las instrucciones del fabricante.
Qué no hacer con el desagüe de la caldera
- Verterlo a la fachada o a la calle. El agua ácida mancha y deteriora paredes, aceras y barandillas, y muchas ordenanzas municipales prohíben verter líquidos a la vía pública. A un vecino de abajo tampoco le hace gracia.
- Sacar el tubo al exterior sin protección. En una helada el agua se congela dentro del tubo, la caldera no puede evacuar y se bloquea justo cuando más falta hace.
- Usar tubo metálico o un desagüe de hierro viejo. El condensado ataca el cobre, el hierro y el galvanizado. Siempre plástico.
- Conectar sin sifón. Los gases del saneamiento pueden subir por el tubo. Si notas olor a alcantarilla junto a la caldera, revisa esto antes que nada; hay otras causas posibles en olor a alcantarilla en casa.
- Dejar tramos horizontales o hacia arriba. El agua se estanca, se forman depósitos y el tubo se atasca.
- Meterlo en un cubo. Como apaño de un día vale; como solución, el cubo rebosa y nadie se acuerda de vaciarlo.
Cuando el tubo de condensados se atasca
Los síntomas más habituales:
- La caldera se apaga y muestra un código de error relacionado con el condensado o el sifón.
- Se oye gorgoteo en la caldera o en el desagüe al que vierte. El gorgoteo suele indicar aire atrapado o falta de ventilación, como explicamos en gorgoteo en tuberías.
- Gotea agua por debajo de la caldera.
- Solo falla en días de helada: casi seguro que el tramo exterior está congelado.
Qué puedes revisar tú sin abrir la caldera: que el tubo visible no esté aplastado ni haga barriga, que tenga pendiente hasta el desagüe y que ese desagüe trague bien. Si el fregadero al que va conectado está lento, el condensado se queda esperando; aquí sirve todo lo que contamos en cómo desatascar el lavabo y el fregadero. Si el tramo exterior se ha helado, se descongela con agua templada, nunca hirviendo, y la solución definitiva es llevarlo por dentro o aislarlo.
El sifón interno de la caldera y el propio aparato son cosa del servicio técnico o de un instalador habilitado. No conviene abrirla por tu cuenta: hay gas, electricidad y la garantía de por medio.
Si necesitas llevar un desagüe hasta la caldera
La caldera la instala y la revisa el instalador de gas o el servicio técnico de la marca. La parte de saneamiento es otra cosa: llevar un desagüe nuevo hasta donde está la caldera, conectar con la bajante o arreglar un desagüe que no traga.
Eso sí lo hacemos en Pociten. Nuestro servicio de fontanería en Madrid incluye instalar y reparar desagües, y si el problema es que la tubería a la que vierte la caldera está atascada, lo resolvemos con sonda o con agua a presión. Llámanos al 647 376 782, cuéntanos dónde está la caldera y dónde queda el desagüe más próximo, y te damos presupuesto cerrado antes de tocar nada.
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