Saltar al contenido principal
Logo Desatascos Pociten

Mi Lavadora No Centrifuga Pero Sí Tira el Agua: 7 causas y cómo arreglarla

Diagnóstico y reparación de problemas con el centrifugado

P
Pociten
Actualizado el
Mi Lavadora No Centrifuga Pero Sí Tira el Agua: 7 causas y cómo arreglarla
Cuando la lavadora desagua correctamente pero no centrifuga, generalmente se debe a un problema mecánico o electrónico específico que, en muchos casos, puede resolverse sin necesidad de reemplazar el electrodoméstico.

Mi lavadora no centrifuga pero sí tira el agua: causas y soluciones

Si tu lavadora tira el agua pero no centrifuga, lo más probable, por este orden, es que el filtro de la bomba esté medio obstruido, que el desagüe de la instalación trague lento, que la carga vaya desequilibrada, que falle el presostato (el sensor de nivel de agua) o que las escobillas del motor estén gastadas. La placa electrónica es la causa menos frecuente y la última que hay que sospechar. Las dos primeras se arreglan en casa en menos de media hora y sin herramientas raras.

Sacas la colada chorreando y lo primero que piensas es que la lavadora está para tirar. Casi nunca es así. Vamos causa por causa, de la más habitual a la más rara, con su solución.

Cómo saber si el problema es de centrifugado y no de desagüe

Antes de buscar la causa, confirma que el fallo es de verdad de centrifugado. Si al abrir la puerta no queda agua en el tambor, el sistema de desagüe funciona y el problema está en el centrifugado. Fíjate también en el tambor durante el lavado: si gira despacio para mover la ropa pero nunca acelera, el fallo es específico del centrifugado. La tercera pista es la ropa: tras un centrifugado correcto sale húmeda, no goteando como si la acabaras de sacar de un cubo.

Si, por el contrario, la lavadora no vacía el agua o lo hace muy despacio, el problema es de desagüe, no de centrifugado. En ese caso revisa nuestro artículo sobre qué hacer cuando la lavadora no desagua.

Ojo con un matiz: muchas lavadoras que “sí tiran el agua” en realidad la tiran más despacio de lo que el programa espera. La máquina detecta que el drenaje no va fino y, por seguridad, se salta el centrifugado. Por eso las dos primeras causas de la lista tienen que ver con el desagüe aunque tú veas el tambor vacío.

Causas más frecuentes

1. Filtro de la bomba de desagüe obstruido

Es la causa número uno y la primera que hay que descartar. Aunque la lavadora consiga vaciar el agua, un filtro parcialmente obstruido hace que drene más lento de lo normal. El sistema interpreta que no ha terminado de vaciar y bloquea el centrifugado como medida de seguridad.

La solución está a tu alcance: localiza el filtro de la bomba (suele estar en la parte inferior frontal, detrás de una trampilla pequeña). Pon un recipiente bajo y unas toallas alrededor, porque saldrá agua. Desenrosca el filtro y limpia lo que encuentres: monedas, horquillas, hilos, pelusas, algún calcetín de bebé. Vuelve a colocarlo bien enroscado y lanza un programa de solo centrifugado para comprobar.

2. Atasco en el desagüe o manguera mal colocada

Si la tubería de la pared a la que conecta la manguera está parcialmente atascada, el agua sale despacio, el sensor de nivel no marca vacío a tiempo y la lavadora no centrifuga. En este caso la lavadora está bien; el problema es de la instalación, y lo tratamos con más detalle al final del artículo.

La propia manguera también da guerra. Si está metida demasiado adentro del tubo de la pared o tiene un codo que impide la entrada de aire, se produce un efecto sifón que confunde al sensor de nivel: la lavadora “cree” que aún queda agua dentro. Comprueba que la manguera entra entre 10 y 15 cm en el tubo de desagüe, no más, y que queda un espacio de aire entre manguera y tubo.

3. Exceso de carga o carga mal distribuida

La causa más fácil de resolver. Las lavadoras modernas llevan un sistema de seguridad que impide el centrifugado si detectan que la carga está desequilibrada o pesa demasiado, para evitar vibraciones que dañen la máquina o la muevan de su sitio.

Saca parte de la ropa, redistribuye la que queda de forma uniforme dentro del tambor y vuelve a lanzar el centrifugado. Si lavas prendas grandes como edredones o mantas, añade un par de toallas para equilibrar el peso. Una sola prenda pesada y empapada dando vueltas es justo lo que el sensor de desequilibrio no perdona.

4. Fallo en el presostato (sensor de nivel de agua)

El presostato es el sensor que indica a la lavadora cuánta agua hay dentro del tambor. Si falla, la máquina puede interpretar que todavía queda agua aunque ya la haya vaciado, y por seguridad no inicia el centrifugado.

Se puede comprobar soplando suavemente por su tubo: si funciona, se oye un clic. La sustitución requiere acceder a la parte superior de la lavadora y es una reparación de nivel intermedio. La pieza cuesta entre 15 € y 40 € según el modelo.

5. Escobillas del motor gastadas o correa del tambor desgastada

En lavadoras con motor de escobillas (la mayoría de las que no son de motor inverter), las escobillas son dos piezas de carbón que transmiten la corriente al motor y se desgastan con los años. Cuando quedan cortas, el motor tiene fuerza para el giro lento del lavado pero no para las revoluciones del centrifugado. Es una avería típica de lavadoras con 7-10 años de uso. Las escobillas cuestan entre 10 € y 30 € el juego y cambiarlas es una reparación razonable para un manitas, aunque hay que sacar el motor.

La correa es la otra sospechosa mecánica en lavadoras que no son de tracción directa. Con el uso se estira, se desgasta o se sale de su sitio, y el motor gira sin transmitir fuerza suficiente al tambor. La pista: oyes el motor funcionando pero el tambor apenas se mueve, o lo giras con la mano y va demasiado suelto. La correa cuesta entre 10 € y 25 € y un técnico la cambia en menos de una hora.

6. Bloqueo o fallo del cierre de la puerta

Ninguna lavadora centrifuga si el sistema detecta que la puerta no está bien bloqueada. El mecanismo de bloqueo se desgasta con el tiempo y puede fallar eléctricamente aunque la puerta parezca cerrada.

La pista habitual: la lavadora se detiene justo antes de centrifugar, a veces con un pitido o un código de error, o la puerta se abre sola durante el programa. El cierre eléctrico se sustituye sin mucha dificultad y cuesta entre 15 € y 40 € según el modelo.

7. Problemas en la placa electrónica

Si nada de lo anterior explica el fallo, puede que el problema esté en la placa de control. La placa coordina todos los ciclos, y si un componente se daña (normalmente un relé o un condensador) puede dejar de enviar la orden de centrifugado.

Es la reparación más cara: la placa nueva cuesta entre 100 € y 250 € según el modelo. Un técnico electrónico puede a veces reparar el componente dañado sin sustituir la placa entera, así que pide esa opción antes de aceptar el cambio completo. En lavadoras con muchos años, compara el coste con el de una máquina nueva antes de decidir.

Códigos de error según la marca

Si tu lavadora tiene pantalla, el código de error te ahorra la mitad del diagnóstico. Estos son los más habituales relacionados con el desagüe y el centrifugado en las marcas que más vemos:

Marca Error de desagüe Error de carga desequilibrada
LG OE UE (uE si aún intenta corregirlo sola)
Samsung 5E o 5C UE o UB
Bosch, Siemens y Balay E18 (F18 en algunos modelos) anomalía de carga sin código en muchos modelos
Whirlpool F05 F0 E5
Beko H5 (E05 en otros modelos) sin código específico
Electrolux y AEG E20, E21 o C2 sin código específico

Los códigos de desagüe (OE, 5E, E18, F05, H5, E20) apuntan casi siempre al filtro de la bomba o a la manguera, las causas 1 y 2 de este artículo. Los de desequilibrio (UE, UB, F0 E5) se resuelven redistribuyendo la carga. Si tu lavadora muestra otro código o no aparece en la tabla, consulta el manual del modelo: cada fabricante tiene su lista completa.

Diagnóstico rápido: por dónde empezar

Si tu lavadora no centrifuga, sigue este orden, de lo más simple a lo más complejo:

  1. Mira si hay código de error en el display y compáralo con la tabla de arriba.
  2. Limpia el filtro de la bomba de desagüe.
  3. Revisa la manguera de desagüe: posición, codos y posibles obstrucciones. Comprueba si el desagüe de la pared traga bien.
  4. Reduce la carga, redistribuye la ropa y lanza solo el centrifugado.
  5. Gira el tambor a mano con la lavadora apagada. Si va muy suelto, sospecha de la correa.
  6. Cierra la puerta con firmeza y escucha si el bloqueo hace clic.

Si después de estos pasos el problema sigue, lo más probable es que sea el presostato, las escobillas del motor o la placa electrónica. Ahí ya conviene llamar a un técnico.

Cómo prevenir problemas de centrifugado

La prevención aquí es poco glamurosa pero funciona. No llenes el tambor más de tres cuartos de su capacidad y evita meter una sola prenda pesada (un edredón, por ejemplo) sin nada que la equilibre. Limpia el filtro de la bomba una vez al mes: es el gesto que más averías de desagüe y centrifugado evita. Repasa los bolsillos antes de lavar, porque las monedas y las horquillas acaban siempre en el filtro o en la bomba. Y deja la puerta abierta después de cada lavado, que la humedad acumulada deteriora las juntas y el mecanismo de cierre.

Cuándo el problema está en la instalación, no en la lavadora

A veces la lavadora funciona bien y lo que falla es el desagüe de la casa. Si la tubería de la pared está parcialmente obstruida, el agua tarda más en salir, el sensor de nivel no marca vacío y la lavadora corta el centrifugado. Puedes cambiar el filtro, el presostato y hasta la placa, que el fallo seguirá ahí. Este tipo de problemas se resuelven con un desatasco profesional de la tubería, no reparando la lavadora.

Hay una prueba muy reveladora: pon la lavadora a desaguar y vigila los desagües cercanos. Si el agua rebosa o burbujea por el plato de ducha, el lavabo o el sumidero del suelo mientras la lavadora vacía, el atasco está en la tubería general, no en la máquina. Otra pista es que el agua baje lenta también en el fregadero o el lavabo de al lado.

Si sospechas que el desagüe va lento, en Pociten podemos revisar la instalación con una inspección con cámara y resolver el atasco con presupuesto cerrado y desplazamiento gratis. Y si la avería está en la toma de agua o en el grifo de la lavadora, nuestro servicio de fontanería también lo repara. Llámanos al 647 376 782 y te decimos en qué lado está el problema antes de que gastes en piezas que no tocan.

Artículos relacionados:

¿Tienes un problema con tus tuberías?

Nuestros profesionales estan disponibles 24 horas en toda la Comunidad de Madrid. Llámanos ahora.

647 376 782
Desatascos Pociten En breve te responderemos

Hola, ¿en qué podemos ayudarte?

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar el uso de nuestra web y mejorar nuestros servicios. Puedes aceptar todas, rechazarlas o configurar tus preferencias. Más información en nuestra Política de Privacidad y Política de Cookies.